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Gonzalo Alegría
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Sagacidad y Pragmatismo: El Mercado y la Mujer
Las sociedades transaccionales son pactistas, y giran en torno al común acuerdo entre oferentes y demandantes en un lugar espacial y temporal determinado, al que denominamos mercado, señaló Gonzalo Alegría, Profesor de CENTRUM PUCP.
Sagacidad y Pragmatismo: El Mercado y la Mujer

Lámina:  El nacimiento de Atenea. Ánfora. Atenas, 540 a.C. Fuente: Wikicommons.

En la entrega anterior decíamos que la productividad, la evolución tecnológica y la división del trabajo, propiciaron las condiciones para igualar poco a poco el rol de la mujer al del hombre, superando las atávicas tendencias de las camadas primates. Hablábamos de que la “trama por la vida” y las alianzas productivas y defensivas entre pares o iguales, daban a largo plazo, mucho mejor resultado como orden social que los que dimanan de la fuerza bruta (o “lucha por la vida”).

El proceso evolutivo empezó a ser “civilizador” desde la invención de la escritura (3300 AC), cuando se suele dar inicio a la Historia de la Humanidad. Pero las sociedades humanas propiamente dichas, incluso sedentarias y urbanas, son anteriores en el tiempo, ya que la agricultura se descubrió hacia el 6000 AC.

¿Cómo se organizaron esas primeras sociedades humanas? ¿Cómo evolucionaron en volumen y calidad sus distintas formas de empleo y producción? ¿Cómo se organizó el mercado? ¿Cuándo aparece el Estado, el Gobierno y la gestión organizada del poder y la riqueza colectiva?

Más adelante constataremos (siguiendo a Hobbes, Weber y otros pensadores clásicos), que el monopolio de la violencia por parte del Estado es el marco referencial del avance civilizatorio. Pero el “óleo” que contiene dicho marco, está plagado de pinceladas maestras de la habilidad femenina para participar en la organización y gestión del orden de la vida cotidiana, tanto desde el lado del consumo como de la producción.

Esa habilidad para solucionar los retos cotidianos hizo que en muchas civilizaciones se relegara el rol de la mujer al de madre y ama de casa. Lo cierto es que el género femenino desde los más remotos tiempos demostró una inteligencia práctica tan acentuada, que se puede decir, sin temor a equivocarnos, que su política de gestión fue siempre pragmática, basándose en una inteligencia especialmente desarrollada para comprender las cosas cotidianas y mejorarlas. A esa rara virtud antiguamente se solía denominar “sagacidad”. 

Así, en la Edad Antigua, los mitos e historias nos hablan de las mujeres, ya sean diosas, heroínas o simples mortales, como personajes sagaces y envolventes, capaces de conseguir por el convencimiento, lo que no podían imponer por la fuerza. Y este es justamente el secreto de toda sociedad transaccional.

Las sociedades transaccionales son pactistas, y giran en torno al común acuerdo entre oferentes y demandantes en un lugar espacial y temporal determinado, al que denominamos mercado.

En la Antigua Atenas, se decía que la “diosa de la inteligencia” conocida como Atenea, nació de un dolor de cabeza del propio Zeus. Dicha Diosa logró que la ciudad de Atenas prosperara bajo su manto de sabiduría y sagacidad.

En el Antiguo Egipto la “Diosa Sabia” o “Diosa Maga” fue Isis. En la mitología caldea (empleada en Sumeria, Asiria y Mesopotamia), Ishtar y Ningal fueron vinculadas a la vida, la fertilidad, el agro, y la prosperidad en paz.

En las próximas entregas iremos viendo cómo, las sociedades transaccionales desde tiempos remotos, reconocen que fue la sagacidad pactista de la mujer, un factor fundamental de los valores primigenios que dieron lugar al concepto de mercado como ente regulador y potenciador de la prosperidad colectiva.

CENTRUM PUCP no se hace responsable de las opiniones expresadas en las entrevistas y artículos publicados

Gonzalo Alegría
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Gonzalo Alegría es Doctor en Economía Aplicada a la Investigación Socioeconómica, Universidad Complutense de Madrid, España.  Tiene estudios de Maestría en Economía, con mención en Gestión Pública, por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Perú.  Es Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, Universidad Complutense de Madrid, España. En relación a su experiencia profesional, se ha desempeñado entre sus diferentes labores como Director General de Cooperación Nacional e Internacional del Consorcio César Vallejo, como Asesor Principal del Congreso de la República del Perú.

Actualmente es Profesor en el Área Académica de Finanzas, Contabilidad y Economía en CENTRUM Católica Graduate Business School.

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