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Columnas de Opinión
30-Oct-2018
La Importancia de la Colaboración Efectiva en las Familias Empresarias
El líder de la familia empresaria tiene que asegurarse de conocer los intereses individuales de cada uno de sus integrantes, indicó Enrique Mendoza, Gerente de Dvalor Consultoría.
La Importancia de la Colaboración Efectiva en las Familias Empresarias

 (foto:revistagentegroo.com)

Enrique Mendoza, Gerente de Dvalor Consultoría

 

Dixit y Nalebuff (2010) al referirse al problema de la Acción Colectiva señalan “que cada persona actúa en función de los intereses personales y el resultado es un problema para el grupo”. Esta situación es una variante del “dilema de los presos”, el cual nos dice que las personas toman decisiones y realizan cosas sobre la base de intereses personales que van en contra de los intereses de todos. En la versión clásica del “dilema de los presos”, la policía interroga a los sospechosos de un delito cometido conjuntamente por separado y ofrece incentivos individuales a cada uno para que salgan beneficiados en la condena. Esto provoca que ambos confiesen a pesar de salir más beneficiados si ninguno confesara. Los mismos autores afirman que esto se produce por lo difícil que es lograr la comunicación y la coordinación necesaria para lograr movimientos alineados que logren consensuar temas que beneficiarán al grupo.

Esta problemática se presenta en las empresas familiares, nuestra experiencia asesorando a este tipo de empresas, nos ha demostrado que sus integrantes comparten el interés colectivo de continuar con el negocio familiar (proyección transgeneracional), sin embargo, este alineamiento no se repite cuando hablamos de los intereses individuales de cada uno de sus integrantes. Esto se debe principalmente a un problema de comunicación entre sus integrantes y a la falta de espacios de reflexión, análisis y debate que permita un proceso de toma de decisiones que beneficie al grupo en su conjunto.

Cuando un negocio nace, comienza con una única visión y el emprendedor del negocio no tiene la necesidad de alinear esa visión con otras personas, toda vez que solamente se encuentra él con algunos colaboradores que ejecutan ordenes operativas. Con el paso del tiempo, por el normal crecimiento de la familia y el negocio, los integrantes empiezan a incorporarse a la empresa y es en ese momento donde se presenta el desalineamiento debido a diferentes intereses: generacionales, profesionales, familiares y/o empresariales. Esta dinámica que se repite de generación en generación: visiones desalineadas por intereses distintos, se convierte en el primer gran desafío para la empresa familiar que no es otro caso que el “dilema de los presos”.

Pareciera ser muy sencillo de enfrentar, sin embargo, al estar de por medio relaciones personales y emocionales, su administración se torna difícil. Es en este momento, que por lo general se presenta a partir de la segunda generación, que el grupo humano denominado familia debe de trabajar en alinear la visión: intereses individuales e interés colectivo. Para esto el líder de la familia empresaria tiene que asegurarse de conocer los intereses individuales de cada uno de sus integrantes, el mismo que no solamente pasa por el hecho de “poner sobre la mesa” sus inquietudes, sino de hacerlo dentro de un proceso formal y de dinámica de gobierno, de naturaleza consensual, que permita analizar alternativas de solución que beneficien a la familia empresaria en su conjunto y así de esa manera fortalecer en el largo plazo los acuerdos tomados.

CENTRUM PUCP no se hace responsable de las opiniones expresadas en las entrevistas y artículos publicados.

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