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02-Ago-2017
Venezuela y su Modelo Autogestionario Fracasa
Por Gonzalo Alegría, Profesor de CENTRUM Católica.
Venezuela y su Modelo Autogestionario Fracasa

El pasado domingo 30 de julio de 2017, el Gobierno  del Presidente Nicolás Maduro, que ha sumergido a Venezuela en la más grave crisis económica de su historia, realizó unos espurios comicios para la conformación de una Asamblea Constituyente, con el fin de poder cerrar el actual Congreso de la República Bolivariana de Venezuela, que está en manos de la oposición.  Más allá de los graves problemas políticos y sociales que atraviesa la hermana nación venezolana, sorprende lo poco que se ha escrito y se sabe, respecto a la terrible autodestrucción del aparato productivo venezolano por parte de los chavistas y postchavistas (o maduristas), que vienen gobernando de forma ininterrumpida desde 1999.

Hagamos un poco de historia. Hugo Chávez estuvo en el CAEM Peruano, como Cadete de intercambio, en 1974, siendo Presidente del Perú Juan Velasco Alvarado. Entonces se imbuyó con la Doctrina del Plan Inca y el modelo revolucionario impuesto por la dictadura militar del General Velasco (ver el video adjunto, con sus propias declaraciones al respecto). El  modelo económico velasquista fue el de la “Autogestión Obrera”. Inicialmente aplicado, como una tercera vía al desarrollo por Josep Broz Tito en Yugoslavia. Al comienzo funcionó, porque Yugoslavia era “de izquierda” pero “no comunista” y, durante la Guerra Fría, fue utilizada por las potencias occidentales (principalmente por la UE) como barrera natural a la peligrosa expansión bolchevique.  Así, Tito gobernó de 1953 a 1963 con buenas tasas de crecimiento del PIB, y mantuvo a sangre y fuego la unidad de una Yugoslavia que sirvió de barrera natural a la posible anexión de los Balcanes e Italia al área geopolítica soviética. Pero terminada la Guerra Fría, el falso éxito se diluyó, quedando más que patente que el “Modelo Autogestionario” no funcionaba.

La Autogestión Obrera es una tercera vía, ni capitalista, ni comunista, de ahí que Tito la intentara exportar a terceros países, dentro de lo que denominó “movimiento no alineado”, del cual Velasco fue ferviente seguidor.

La Autogestión Obrera es un modelo socioeconómico que propone que la propiedad de los  medios de producción sea compartida a partes iguales por el Estado y las cooperativas de producción obreras. El resultado ha sido siempre, realmente nefasto. Porque los obreros (cooperativas) sienten que no necesitan esforzarse en ser competitivos, ya que el Estado es accionista de sus propias empresas y siempre los respaldará y mantendrá. Por otro lado, el Gobierno se desmotiva, ya que no se trata de una Empresa Pública que pueda gestionar competitivamente (como tantas corporaciones públicas de prestigio que hay en diversos sectores y países de la UE).  Es realmente una especie de “cooperativa tutelada por el Estado”. En síntesis: al compartir, nadie se siente identificado con el resultado final de los esfuerzos de gestión empresarial (ni la parte estatal ni la cooperativista), y el sistema quiebra por ineficaz.

CENTRUM Católica no se hace responsable de las opiniones expresadas en las entrevistas y artículos publicados. 

Gonzalo Alegría
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Gonzalo Alegría es Doctor en Economía Aplicada a la Investigación Socioeconómica, Universidad Complutense de Madrid, España.  Tiene estudios de Maestría en Economía, con mención en Gestión Pública, por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Perú.  Es Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, Universidad Complutense de Madrid, España. En relación a su experiencia profesional, se ha desempeñado entre sus diferentes labores como Director General de Cooperación Nacional e Internacional del Consorcio César Vallejo, como Asesor Principal del Congreso de la República del Perú.

Actualmente es Profesor en el Área Académica de Finanzas, Contabilidad y Economía en CENTRUM Católica Graduate Business School.

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