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25-Ago-2017
Previsiones ante la Inseguridad Global
Es necesario prever todos los posibles atentados terroristas en los países emergentes, a través de alianzas estratégicas con los servicios de inteligencia, mencionó Óscar Maúrtua, ex Canciller de la República del Perú y Profesor de CENTRUM Católica.
Previsiones ante la Inseguridad Global

El 2001, fecha en que para muchos analistas el sistema político internacional se transformó, ya que después de una oleada de conferencias y actividades que revaloren la “seguridad humana”- (PNUD-1994) - declarándoles así la lucha al hambre, y a las pandemias; Naciones Unidas y sus estados miembros, sumaron esfuerzos para proteger el derecho de las personas a vivir en libertad y con dignidad, libres de la pobreza y la desesperación.

Tal propósito tiende a disponer de iguales oportunidades para disfrutar de todos sus derechos y a desarrollar plenamente su potencial humano, por lo que sus principales componente son “libertad para vivir sin temor, sin miseria y en dignidad”. En consecuencia, los consensos para elaborar iniciativas que protejan la vida, salud, educación, entre otros aspectos, se priorizaron y materializaron con la creación del Comité sobre la Seguridad Internacional de Naciones Unidas y el Fondo Fiduciario de Naciones Unidas para la Seguridad Humana.

De pronto, surge en la dinámica del sistema internacional, un nuevo actor internacional, denominado “grupos terroristas”, que tienen un impacto global y cruzan fronteras, por lo que a partir de enlaces, la comunidad global, internacional, reconoce que estábamos frente a un nuevo fenómeno internacional de gran envergadura, y que este nuevo actor, cobraría miles de vidas en diferentes partes del mundo.

El 11 de septiembre de aquel año, la caída de las Torres Gemelas en los Estados Unidos de Norteamérica, conmociona al mundo, y a partir de ahí, la comunidad global debe prestar atención a este fenómeno, que pretende intimidar, y centrar la mirada en la “seguridad internacional” de los estados soberanos, y deja en segundo plano la “Seguridad Humana”. Todos los estados soberanos, se ven afectados en casos de terrorismo, provocados en su mayoría por grupos radicales, denominados como “Estado Islámico”, “Al Qaeda”, “Hamas”, “Boko Haram”, entre los más peligrosos y crueles; tal cual había sido en Sudamérica, como reflejo de una trasnochada Guerra Fría, con los sanguinarios casos de Sendero Luminoso (SL), Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), Túpac Katari, entre otros actores vesánicos, remontados por la efectividad de las fuerzas del orden y la democracia.

La zona de origen se concentra en el Medio Oriente, profesan como religión la musulmana, y provienen de etnias chiita y sunitas. Es preciso relevar, que no todos los musulmanes son terroristas, sino una minoría radical y siniestra, por lo que no se puede decir que todo musulmán es terrorista.

Su visión musulmana, es distorsionada y radical, por lo que toman el nombre de Alá, para asesinar a grandes masas, motivados por situaciones históricas, políticas y religiosas, y sobre todo se sienten protegidos por un paraguas ideológico de la “yihad”, es decir con el nacionalismo, imperialismo enraizado que dan lucha a los infieles, para redimir la alienación. Sin embargo, hoy estamos frente a una nueva modalidad de terrorismo, que se diversifica, pues en un primer país se gestiona la financiación, en otro se elabora la organización y en un tercero se ejecuta, por tanto surge la propuesta de fortalecer y cooperar entre todos los países.

Los recientes ataques terroristas, según el Índice de Terrorismo Global se concentran en Europa, lamentablemente, provenientes de las grandes olas migratorias. Sin embargo, aun siendo nacionales, pero con tendencias radicales, estos “lobos solitarios”, actúan y causan gran efecto en la población mundial, con sus enloquecidas inmolaciones y los nuevos mecanismos que causan terror. Se dice que estos actores se están globalizando, por lo que los costos sociales y económicos son muy altos. Según el “Global Peace INDEX”, de los 163 países afectados por el terrorismo, que cubren el 99.7% de la población mundial, el costo de la violencia bordea un 13% del PBI Mundial.

El Perú, país de todas las razas, ya no puede confiarse en pensar, que el terrorismo no acechará nuestras latitudes, aunque aún no culminamos el combate contra  la inseguridad ciudadana, que cada vez va en aumento. No se puede bajar la guardia al terrorismo, y menos a la multiplicación de musulmanes radicales en territorio peruano, ya que nunca faltará un “lobo solitario”, que se autoelimine. Por ello, es deber del gobierno reforzar y preparar a la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, especialmente dotando de medios al Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), al Consejo de Inteligencia Nacional (COIN), así como a la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI), entre otros, a fin de interconectar medidas de previsión con los bloques regionales en materia de seguridad internacional.

En conclusión, es necesario prever todos los posibles atentados terroristas en los países emergentes, a través de alianzas estratégicas con los servicios de inteligencia de los países mejor preparados para enfrentar al terror, a nivel local, regional y nacional, a fin de optimizar la lucha, que a pesar de ser intermitente, sigue latente y vigente. Asimismo, se propone visibilizar las actividades de los acuerdos internacionales suscritos, a fin de tomar medidas drásticas e inmediatas que eliminen el terrorismo, a través de la lucha contra la venta de armas ilegales. Por esto, es relevante considerar que desde la Dirección Ejecutiva del Comité contra el Terrorismo de Naciones Unidas, se plantea brindar asistencia técnica, a partir de los informes de los estados miembros, así como elabora prácticas y reuniones especiales para consensuar políticas de Estado en relación a la seguridad internacional. El Perú, que sufrió esta tragedia, debe participar activamente, pues tiene la obligación moral de que nuestras penurias no se repitan nunca más.

CENTRUM Católica no se hace responsable de las opiniones expresadas en las entrevistas y artículos publicados.

Óscar Maúrtua de Romaña
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Abogado y Diplomático. Graduado de la PUCP como Bachiller en Humanidades y Licenciado en Derecho de la UNMSM, así como Licenciado en RR.II. de la Academia Diplomática del Perú. Postgrados de las Universidades de Oxford, John Hopkins y Comité Jurídico Interamericano de la OEA. Secretario General de la Presidencia de la República. Embajador en Canadá, Bolivia, Thailandia, Vietnam, Laos y Ecuador. Director de la Academia Diplomática, Sub-Secretario de las Américas, Secretario de Política Exterior, Vice Ministro y Secretario General de Relaciones Exterior y Canciller de la República. Representante de la OEA en México. Director General dela Escuela de RR.II. de la UTP. En Septiembre último fue elegido por los próximos 5 años "Presidente de la Sociedad Peruana de Derecho Internacional".

Ha ejercido la docencia como Instructor de Cátedra en la Pontificia Universidad Católica del Perú,  la Academia Diplomática del Perú. Titular de la Sociedad Peruana de Derecho Internacional (SPDI), del Consejo Consultivo Empresarial de CENTRUM Católica y de la Comisión Especial de Relaciones Exteriores del Colegio de Abogados de Lima. Actualmente es Profesor e Investigador en CENTRUM Católica Graduate Business School.

Es autor de varias publicaciones y ha recibido diversas condecoraciones tanto nacionales como extranjeras:Premio Nacional de Cultura, Perú. (1968) /Doctor Honoris Causa en Derecho en la Universidad de Winnipeg, Canadá. (1988) /Doctor Honoris Causa en Derecho de la Universidad de Assumption de Bangkok, Tailandia (1999), entre otros.

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