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Los Alumnos Aportan
07-May-2018
Mindfulness y la Toma de Decisiones
La práctica del método de Mindfulness es una alternativa usada ante problemas de clima laboral, dijo Andrea Bravo Layme, alumna de la Maestría en Gerencia Internacional CXVII, en su ensayo del curso de Pensamiento Crítico, dictado por el profesor Ramón Rivera Chú.
Mindfulness y la Toma de Decisiones

Actualmente en Lima vivimos con una velocidad frenética por lo cual es muy fácil que el sentimiento de ansiedad y estrés salga a la luz y pueda llegar a alterar nuestros comportamientos y en algunos casos si no lo podemos controlar puede llegar a dominar no solo nuestra vida personal sino también la vida profesional ¿Y cómo podemos controlar eso? la respuesta es con la ayuda de mindfulness. El presente ensayo demostrará que la práctica de mindfulness nos ayuda a cultivar la conciencia en el momento presente. De esta forma, permite que las personas tomen decisiones racionales solo considerando la información disponible en el momento en el que se va a tomar la decisión lo cual ayuda a que se eviten y no se tomen en cuenta los problemas que pueden sesgar la misma. Según Rivera & Guillen (2014) se pretende tener una visión alejada de cualquier emoción y que le permita a la persona no tomar una decisión con su piloto automático sino ser más proactivo y racional. Teniendo en cuenta que esta disciplina es un concepto reciente lo que busco es demostrar como la práctica de la misma puede ayudarnos no solo a tomar las mejores decisiones en nuestra vida personal sino también a las decisiones que enfrentamos día a día en la organización a la que pertenecemos.

El origen del mindfulness se basa en la meditación budista lo cual muchas veces genera rechazo automático de la práctica del mismo, sobretodo en una sociedad como en la que vivimos actualmente en nuestro país (Perú), ya sea por temas religiosos o por tabúes. Al pasar de los años esta disciplina ha sido estudiada y ha evolucionado dentro del campo académico; el científico estadounidense Kabat-Zinn (1982) fue el primero en introducir este término al mundo occidental de manera sistemática y académica para enfocarlo al contexto psicológico. Kabat-Zinn (2013) desliga el mindfulness de la vinculación religiosa y lo define como la práctica de meditación que autorregula y mejora la capacidad de atención para tomar autoconciencia cognitiva y emocional. Según Rivera & Guillen (2014) es una herramienta que ayuda al individuo a eliminar esa sobrecarga que no lo deja tener una concentración plena en lo que quiere hacer.

Hafenbrack, Kinias & Barsades (2014) consideran que es la capacidad de que un individuo se enfoque en el aquí y el ahora, despejando la mente de pensamiento tanto del pasado como del futuro que pueden abrumar al individuo con emociones y permitan que tengamos la mente despejada para poder tomar decisiones certeras. Es un método para sosegar la mente y prestar atención conscientemente a la experiencia del momento presente con interés y aceptación, la práctica de respiración que puede manejar cualquier parte del cuerpo hasta un objeto externo (Moñivas, García – Diex & García, 2012). De esta forma se puede entender que mindfulness es una actividad meditativa entrañable donde la observación, aceptación, tendencia a actuar con conciencia y no reaccionar con impulsos son fundamentales para mantener la mente en el presente.

Es importante recalcar que la práctica de mindfulness no implica que el individuo sienta tranquilidad o relajación, sino permite que se familiarice con sus experiencias presentes ya sean positivas o negativas. Entonces ¿Para qué sirve mindfulness? La respuesta es que con esta práctica se pretende que el individuo no aplique su “piloto automático” para que formule una respuesta o toma de decisión proactiva, consiente y con una visión desligada de prejuicios y emociones. Para Kabat-Zinn (2013) esta disciplina ofrece gestionar tus emociones, y de esta manera puedas llegar a descubrir cuáles son tus pensamientos más frecuentes para que puedas cambiarlos y así obtener tu bienestar general. Hofer (2015) asegura que la finalidad es conseguir que las situaciones cotidianas no te afecten, que las emociones no te jueguen una mala pasada, que la mente deje de imaginar pensamientos que no te lleven a nada nuevo y sobre todo que puedas tomar buenas decisiones en el día a día.

Esta práctica se desarrolla en diferentes ámbitos; si relacionamos el mindfulness con la salud física y mental se asocia a menor índice de estrés y disturbios mentales, también ayuda a disminuir la angustia y los síntomas (Hofer, 2015). Según Walsh, Shapiro (2006) el objetivo de mindfulness en el área psicoterapeuta es mantener los procesos mentales autocontrolados, generando concentración, bien estar y que el individuo pueda controlar emociones intensas. La práctica de midfulness ayuda también a manejar y disminuir los síntomas de ansiedad, estrés y depresión. Hoy en día las organizaciones están empezando a tomar en cuenta esta disciplina meditativa, aunque aún no hay muchos estudios sobre el tema se han dado cuenta que los beneficios que se pueden obtener son favorables.

Para ver el ensayo completo ingresar al siguiente link. Hacer clic

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