Buscar:
Edición:
Óscar Maúrtua de Romaña
03-Ago-2018
Los 100 Días de la Crisis de Derechos Humanos en Nicaragua
El Perú, nación respetuosa de los Derechos Humanos y el Estado de Derecho, condenó todo acto de autoritarismo que genera inestabilidad política, económica y social a Nicaragua, nación valerosa que ha sufrido cíclicamente dictaduras, indicó el ex Canciller de la República del Perú, Óscar Maúrtua.
Los 100 Días de la Crisis de Derechos Humanos  en Nicaragua

(Foto: El Universal)

La violencia que azota Nicaragua desde hace algunos meses, ha hecho que los padres de la juventud que hoy se levanta gallardamente contra el régimen dictatorial de Daniel Ortega, afirman que “ni Somoza había sido tan criminal y destructivo”. En efecto, injustas paradojas de la historia de esta noble nación, el actual mandatario, que ha impuesto su reelección, fuera el líder que contribuyó a la caída del oprobioso régimen de la década de los setentas.

El 18 de abril pasado, la comunidad internacional mostró su severa preocupación por la situación que se vive en el hermano país de Centro América, pues las protestas que se iniciaron aquel día, producto de la reforma al reglamento de la “Ley de Seguridad Social” para aumentar la aportación monetaria de empleadores y empleados, elaborada por el gobierno dictador de Daniel Ortega, desató una lucha persistente entre población civil y las fuerzas represoras.

El Perú, nación respetuosa de los Derechos Humanos y el Estado de Derecho, condenó todo acto de autoritarismo que genera inestabilidad política, económica y social a Nicaragua, nación valerosa que ha sufrido cíclicamente dictaduras.

El impacto en lo económico, social y político que ha desatado la actual crisis humanitaria de Nicaragua en América, es tan desalentador, que nos insta a tomar medidas de protesta en defensa de los Derechos Humanos y la democracia. Las recomendaciones formuladas Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y al inicio de los trabajos del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) en Nicaragua, explican las actitudes inconcebibles de las más de 350 muertes producto de la dictadura del gobierno de Ortega y toda la cúpula cercana, que ha permitido modificar la constitución para asentarse en el poder.

Sin duda, las juventudes que hoy reaviven lo desastroso que fue la dictadura de Somoza, lamentan la incongruencia del actual gobierno Ortega, ya que es claro, que se ha convertido en el dictador peor que su predecesor Somoza, pues la revolución que preconizó  ya se extinguió, ante un valeroso pueblo nicaragüense de escritores y patriotas, como Rubén Darío y Sandino, que reclaman a gritos elecciones democráticas.

Conocí personalmente a Ortega, durante la restauración democrática argentina, cuando asumió el poder Raúl Alfonsín, y yo ejercía el cargo de  Secretario General de la presidencia de Fernando Belaúnde. Ortega me solicitó entrevistarse con el presidente, para que intercediera ante el presidente Ronald Reagan, y evitar la invasión de tropas americanas. Fue recibido y escuchado, en aras de la paz del sufrido pueblo nicaragüense que espasmódicamente ha vivido períodos democráticos, como la ex presidenta Violeta Chamorro.

Por ello, en conjunto con los gobiernos de Perú, Argentina, Brasil, Colombia, Chile y Paraguay, han hecho un llamado a la comunidad internacional, para hacerle frente a centenares de casos de abuso de la fuerzas del orden. 

El pasado 16 de julio tuvo en Managua, la reunión multilateral entre cancilleres de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la UE, donde se le instó al primero brindar un pronunciamiento oficial sobre la actual crisis que existe en Nicaragua, en aras de “Construir puentes y reforzar la asociación para afrontar los desafíos globales". Los países europeos condenaron todos “los actos de violencia contra estudiantes y civiles", invocando con urgencia "una solución pacífica y democrática en el país en el marco del diálogo nacional", a través de la mediación de la Iglesia Católica, que ya viene contribuyendo en el diálogo, aunque también fue víctima del gobierno autoritario.

También se ha pronunciado el Sistema de Integración Centroamericana (SICA), a través de la “Declaración Especial sobre Nicaragua”, destacando los “principios democráticos, de la paz, y el  cese  inmediato  de  la  violencia en todas sus manifestaciones, la cual ha ocasionado inseguridad, muertes, destrucción de bienes públicos y privados”. De esta manera, aunque hay un llamado al diálogo y al consenso, el “gobierno nicaragüense (…) es felicitado por su vocación de diálogo, (…) estableciendo como principal objetivo la justicia social y el bienestar del pueblo, en el marco del respeto de los derechos humanos y el Estado de Derecho”, apreciación que pretende resguardar intereses económicos particulares, producto de las relaciones comerciales que existe entre los socios, y no más bien, una expresión sincera sobre la situación de crisis humanitaria que atraviesa la población.

Por otra parte, la OEA, se ha manifestado en favor de las nuevas elecciones, pues es preciso dejar “las armas por las urnas", ya que de lo contrario se seguirán sumando los más de 350 vidas que producto de la “criminalización de las protestas" y  "el uso excesivo de la fuerza".

Es preciso recordar, que el Perú registra intercambios comerciales con Nicaragua que alcanzaron más de 2 millones de dólares el pasado 2016 a 7 millones de dólares de un comercio global de 36 millones de dólares en el 2017, según reveló Gustavo García, consejero comercial del Perú en Nicaragua.

En suma, es preciso enfatizar que la comunidad internacional rechaza y condena todo acto de Lesa Humanidad a través de la Corte Penal Internacional, órgano judicial supranacional que juzga a gobernantes que haciendo uso del poder político, cometen actos criminales sobre su población.

CENTRUM PUCP no se hace responsable de las opiniones expresadas en las entrevistas y artículos publicados.

Óscar Maúrtua de Romaña
Imagen de la sección

Abogado y Diplomático. Graduado de la PUCP como Bachiller en Humanidades y Licenciado en Derecho de la UNMSM, así como Licenciado en RR.II. de la Academia Diplomática del Perú. Postgrados de las Universidades de Oxford, John Hopkins y Comité Jurídico Interamericano de la OEA. Secretario General de la Presidencia de la República. Embajador en Canadá, Bolivia, Thailandia, Vietnam, Laos y Ecuador. Director de la Academia Diplomática, Sub-Secretario de las Américas, Secretario de Política Exterior, Vice Ministro y Secretario General de Relaciones Exterior y Canciller de la República. Representante de la OEA en México. Director General dela Escuela de RR.II. de la UTP. En Septiembre último fue elegido por los próximos 5 años "Presidente de la Sociedad Peruana de Derecho Internacional".

Ha ejercido la docencia como Instructor de Cátedra en la Pontificia Universidad Católica del Perú,  la Academia Diplomática del Perú. Titular de la Sociedad Peruana de Derecho Internacional (SPDI), del Consejo Consultivo Empresarial de CENTRUM Católica y de la Comisión Especial de Relaciones Exteriores del Colegio de Abogados de Lima. Actualmente es Profesor e Investigador en CENTRUM Católica Graduate Business School.

Es autor de varias publicaciones y ha recibido diversas condecoraciones tanto nacionales como extranjeras:Premio Nacional de Cultura, Perú. (1968) /Doctor Honoris Causa en Derecho en la Universidad de Winnipeg, Canadá. (1988) /Doctor Honoris Causa en Derecho de la Universidad de Assumption de Bangkok, Tailandia (1999), entre otros.

Developed by VIS