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11-Jul-2017
La Tercerización Como Estrategia
Por Ricardo Pino, Profesor de CENTRUM Católica.
La Tercerización Como Estrategia

Tercerizar es entregar a otra empresa la elaboración de un producto, que antes haya sido elaborado por la contratante, o que se encuentre en condiciones de elaborarlo. Es necesario definirla así para comprender que no se trata solo de comprar el producto, sino de dejar de hacer el proceso que lo elaboraba. El argumento más utilizado para justificar la tercerización es el ahorro que produce desprenderse de los procesos secundarios, encargándoselos a un tercero, para focalizar la atención de la empresa en el negocio principal.

La decisión de tercerizar es estratégica, ya que implica reducción de personal y venta de activos, además de coordinación con el proveedor para que este esté en condiciones de brindar el servicio de acuerdo a lo esperado. Con el tiempo, la contratante perderá la capacidad que tenía para ejecutar los procesos entregados, por lo que la marcha atrás será cada vez más difícil.

Para tercerizar, se pueden seguir cuatro pasos: En primer lugar, la empresa debe determinar cuál es su negocio central; es decir, en qué proceso genera más valor. Usualmente, este debería ser el proceso productivo, la administración de la marca, la calidad de atención al cliente, etc. El proceso central no se terceriza.

El segundo paso consiste evaluar el resto de procesos de la empresa y determinar si se están realizando de manera eficiente. De ser posible, se mejorarán estos procesos para reducir sus costos. Aquí se establece, también, la relación de procesos que generan poco valor pero es necesario ejecutar.

El tercer paso es determinar si en alguno de los procesos secundarios la empresa no es competitiva. Por ejemplo, se evaluará si los gastos de almacén son comparables a los precios que cobran las empresas especializadas por almacenar los mismos productos. Esto también se hará con el transporte, contabilidad, seguridad, sistemas, mantenimiento, etc.

Una vez que se establezca en qué procesos los proveedores ofrecen ventajas, el cuarto paso consiste en determinar la conveniencia de tercerizarlos o no. Los criterios para escoger al proveedor son tres: (a) que exista un mercado de proveedores para el proceso que se desea tercerizar, asegurando que el proveedor escogido sea competitivo y tenga incentivos para mejorar; (b) que el proveedor ofrezca este servicio a otros clientes, de manera de que cuente con economía de escala respecto a la contratante; y (c) que exista voluntad de ambas partes para establecer una relación de largo plazo.

En el Perú, un buen número de empresas tercerizaba sin seguir estos criterios, básicamente para reducir el número de trabajadores en su planilla, y por esto fue necesario regular la tercerización mediante la Ley 29245, que estableció que la simple provisión de personal, de una empresa a otra, no se considera tercerización y, además, crea un vínculo laboral de este personal con la empresa contratante, por lo que hay que tener cuidado en a qué llamamos tercerización.

CENTRUM Católica no se hace responsable de las opiniones expresadas en las entrevistas y artículos publicados.

Ricardo Pino
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Ricardo Pino es Doctor of Business Administration, Maastricht School of Management, The Netherlands. Doctor en Administración Estratégica de Empresas, Pontificia Universidad Católica del Perú. Master of Philosophy, Maastricht School of Management, The Netherlands. Magíster en Administración, Universidad del Pacífico, Perú. Ingeniero Industrial, Pontificia Universidad Católica del Perú. Diplomado en Gestión e Ingeniería de la Calidad, Pontificia Universidad Católica del Perú. Certified Quality Engineer, American Society for Quality (ASQ-USA).

Actualmente es Director de Investigación y Profesor Investigador en el Área Académica de Operaciones, Logística y TICS de CENTRUM Católica Graduate Business School.

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