Buscar:
Edición:
Columnas de Opinión
El Código de Ética
14-Sep-2018
Columnas de Opinión
Flexibilizando las Operaciones
14-Sep-2018
Ver más
Columnas de Opinión
29-Ene-2018
La Educación Financiera como Factor de Éxito en las MYPES
Las ideas de negocio se presentan como respuesta a una necesidad desatendida, dijo Patricia Henostroza, Profesora de CENTRUM Católica.
La Educación Financiera como Factor de Éxito en las MYPES

En el Perú el aporte de la micro y pequeña empresa (MYPE) a la economía es fundamental tanto en contribución al PBI como en la generación de empleo. No obstante según cifras de la Asociación de Emprendedores del Perú (ASEP), el 75% de emprendimientos fracasan antes de llegar al segundo año de operaciones y solo el 4% llega a ser rentable.

Un emprendedor tiene diversos motivos para decidirse a formar una empresa; ya sea por tener la vocación del emprendimiento o derivarse de la necesidad de generar una fuente de ingresos, pero su finalidad es la misma: Obtener rentabilidad (salvo que se trate de una organización sin fines de lucro). Para iniciar el proyecto son fundamentales dos cosas: Una idea de negocio y el capital necesario para llevarla a la realidad.

Estas ideas de negocio se presentan como respuesta a una necesidad desatendida, sea con una innovación o un producto novedoso o para ingresar a competir en un nicho de mercado de algún producto o servicio tradicional. En cualquier caso el empresario se enfrenta al riesgo del negocio, es decir, a la posibilidad no solo de fracasar, sino de que los ingresos no cubran las expectativas iniciales. Es en este punto, en el que muchos emprendimientos mueren, cuando las expectativas de ingresos económicos no se satisfacen de la manera esperada en los primeros meses.

La continuidad del negocio se da como consecuencia de anticipar una respuesta no tan eficiente del mercado, que debería llevar al empresario a adoptar una estrategia de modificación o mejora en el producto ofertado, para adaptarlo a las necesidades de la demanda. Pero esto solo se logra si se cuenta con el respaldo de una gestión financiera, que soporte tanto los ingresos no esperados como un cambio en la gestión de la empresa.

En muchos casos el emprendedor irrumpe en el mercado con una “idea de un millón de dólares”, experiencia en el proceso productivo, capital inicial suficiente y conocimiento del mercado, sin embargo el fracaso del negocio se da, como causa de una falta de educación financiera, entendiéndose por esta a “la combinación de conciencia, conocimiento, habilidad, actitud y comportamiento necesarios para tomar decisiones financieras robustas e informadas, para finalmente alcanzar un bienestar financiero individual” según La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

El emprendedor, necesita tener conocimientos aplicables de finanzas en tres fases claves del proceso empresarial:

  1. Planificación: Toda empresa antes de nacer y en su desarrollo necesita contar con una proyección de presupuesto, anticipando respuestas conservadoras del mercado y considerando posibles modificaciones al producto o proceso productivo, conforme la idea se vaya plasmando en la realidad. De tal forma se tendrán expectativas razonables del resultado financiero del proyecto que permitirán una mejor toma de decisiones.
  2. Uso de Herramientas Financieras: El empresario debe conocer que las finanzas no se circunscriben al fondeo ni a la contabilidad, herramientas financieras como cuentas recaudo o corrientes, leasing, factoring, deben ser de conocimiento pleno. El poder emplear a tiempo estos instrumentos le darán respaldo para la gestión operativa.
  3. Control: El monitoreo de los ingresos y egresos de la empresa, así como mantener un sistema de costeo eficiente, sin importar el nivel de sofisticación sino su practicidad, permitirán al empresario identificar aquellos gastos no considerados al iniciar el proyecto, así como posibles fugas de dinero por procesos mal diseñados, en resumen le darán el poder de hacer eficiente a la empresa.

Una empresa apoyada en una gestión financiera acorde, tiene muchas más posibilidades de no solo sobrevivir, sino de crecer y desarrollarse sostenidamente. Para obtener educación financiera no es necesario incurrir en grandes costes, el conocimiento a este nivel se encuentra en cursos gratuitos incluso, o en internet y es mucho más costoso asumir una quiebra del negocio que asesorarse o invertir en conocimiento de gestión financiera.

CENTRUM Católica no se hace responsable de las opiniones expresadas en las entrevistas y artículos publicados.

Developed by VIS