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Columnas de Opinión
10-Jul-2018
La Comunicación y los Negocios: El Storytelling
Afirmar que un producto o una marca posee tal o cual característica para satisfacer una demanda no es suficiente, indicó Santiago Carpio, Profesor de CENTRUM PUCP.
La Comunicación y los Negocios: El Storytelling

 

Santiago Carpio, Profesor de CENTRUM PUCP

 

Una de las herramientas de comunicación que vienen utilizando y demandando las empresas es el storytelling que no es otra cosa que la narrativa, es decir, contar historias aplicadas a los negocios.

Habitualmente estamos acostumbrados a contar y escuchar historias de diferentes fuentes, personajes, formas y temas. Vemos televisión, Internet, leemos los diarios, vamos al cine, escuchamos a los vecinos y nos informamos sobre lo que pasa en nuestras familias, en nuestro país y en el mundo a través de historias.

Todas ellas llevan en su esencia a personajes encontrados en un conflicto dramático que nos impulsa a identificarnos, sensibilizarnos, provoca el surgimiento de nuestras emociones y resalta nuestra empatía, simpatía o antipatía según sea el caso.

Nada como una buena historia, un buen chisme, un buen dato, un buen chiste, narrado adecuadamente en el lugar y en el momento oportuno. Es más fácil de recordar una buena historia que una sucesión de datos o cifras.

Las empresas tienen un origen, crisis, personajes importantes, situaciones trascendentes o circunstancias fuera de lo común que pueden ser perfectamente recogidas a través de una buena historia y difundidas a sus diferentes públicos.

Afirmar que un producto o una marca posee tal o cual característica para satisfacer una demanda no es suficiente. Lograr la identidad de los trabajadores de una organización con frases o slogans tampoco. Se requiere darle valor y eso se alcanza a través de emociones que sí logran las historias bien contadas.

¿Cómo lo hacemos?

Debemos de tener algo que contar y eso pasa por ubicar aquello que es contable.

Y es contable todo lo que rompe la cotidianidad, la normalidad eso que de manera disruptiva nos sorprende.

  • Tal vez el origen de nuestra empresa fue fortuito o fruto de una necesidad.
  • Aquello que nos inspira como organización tiene ejemplos en personas concretas que pasaron por nuestra compañía.
  • La innovación que hicimos se produjo cuando nos enfrentamos a una de nuestras peores crisis.
  • Los obstáculos nos sirvieron de acicate para mejorar la calidad de nuestros productos.
  • Lo que cuentan nuestros usuarios del servicio que bridamos son fuente de inspiración.
  • Tenemos en nuestro equipo, personas que se “fajaron” en el peor momento y le dieron vuelta a la situación.
  • Nuestros colaboradores seguramente tienen infinidad de anécdotas que contar y que pueden servir de experiencia para todos.

Debemos de tener personajes definidos, un conflicto dramático, es decir una situación anómala que supone enfrentar un problema y su solución; y por supuesto la moraleja que en el fondo queremos dejar.

De todo esto nos nutrimos en nuestras organizaciones. Hace falta el tiempo y la dedicación para lograr armar una buena historia y por supuesto también hay expertos comunicadores que nos ayudan a plasmarla en diferentes formatos escritos o audiovisuales.

Cuando contamos historias, humanizamos nuestra imagen como organización generando que nuestra oferta vaya más allá de satisfacer una demanda, generando valor, credibilidad y confianza.

En nuestra próxima entrega veremos cómo el storytelling se aplica a muchos campos. Mientras tanto les dejo un ejemplo de la tienda IKEA

CENTRUM PUCP no se hace responsable de las opiniones expresadas en las entrevistas y artículos publicados.

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