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Óscar Maúrtua de Romaña
08-Nov-2017
La Competitividad en la Gobernanza del Perú en el Siglo XXI
La terminología de “Gobernanza global”, surge a consecuencia del fenómeno de la globalización, con el fin de incorporar los nuevos actores internacionales que cobran importancia en la transformación del Sistema Internacional, señaló Óscar Maúrtua de Romaña, ex Canciller de la República del Perú y Profesor de CENTRUM Católica.
La Competitividad en la Gobernanza del Perú en el Siglo XXI

En una sociedad globalizada como en la que hoy vivimos, es imposible no hablar de “competitividad”, como una fase fundamental al que todo personas, empresa y gobierno desea llegar. Sin embargo, como diría Michael Porter, considerado el padre de la “estrategia competitiva”, esta se encuentra muy bien vinculada con la “productividad” y la “innovación”, ya que para que una nación se desarrolle sostenidamente, es necesario un clúster (gobierno, academia y empresa)dinámico, facilitador, y proactivo, que genere cambios trascendentales para su sociedad. Solo el trabajo colaborativo de estas tres hélices, traerá un progreso sostenido de la institucionalidad y modernización del Perú.

La terminología de “gobernanza global”, surge a consecuencia del fenómeno de la globalización, con el fin de incorporar los nuevos actores internacionales que cobran importancia en la transformación del sistema internacional. Los efectos de la globalización, son tan positivos como negativos a la vez. Hay países que supieron aprovechar los cambios trascendentales, y adaptarse a su desarrollo, pero también existen países que cayeron en recesión, pues la globalización los tomó de sorpresa, y hasta hoy las brechas sociales y económicas, se hacen cada vez más abismales.

La ineficiencia de la gobernanza en el Perú aún es alta, a causa de la burocracia, el crecimiento económico real se da en un 2% del PBI, porque el resto es propio de la corrupción. Así se observa que hay una inadecuada gobernabilidad, y este a su vez es un obstáculo para desarrollarnos económicamente a un nivel real. Ante esto, surge la necesidad urgente, de institucionalizar al Estado, a fin de concientizar a la población y mejorar los medios de control y vigilancia, para lograr la Competitividad de la gobernanza del Perú. En un mediano plazo, consideramos que esto se puede realizar, si y solo sí, enfocamos nuestra mirada en el rol que cumplen el “clúster competitivo para gobernanza del siglo XXI”. Para lo cual, se propone una serie de estrategias y generalidades que deben ir enfocadas a los planes multisectoriales (Plan Bicentenario 2021), así como a la Agenda Global (2030).

Actualmente, el Perú viene postulando para incorporarse a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), por ello parte de su postulación. En el 2014, lanzó el “Programa País”, el cual cuenta con cinco ejes de estudio, tales como el crecimiento económico, la gobernanza pública, la integridad y la lucha contra la corrupción, el capital humano y la productividad, y el medio ambiente. Este nuevo instrumento, es válido para apoyar a economías emergentes y dinámicas como el Perú en el diseño de sus reformas y en el fortalecimiento de sus políticas Públicas.

El Plan Bicentenario, cuenta con un eje estratégico, que desarrolla indirectamente un “clúster competitivo de la gobernanza global”, pues dentro del ámbito de los (a) derechos y dignidad humanos, (b) la oportunidad y acceso a servicios, (c) Estado y gobernanza, (d) economía, competitividad y empleo, (e) desarrollo regional e infraestructura, y por último, los recursos naturales y medio ambiente, se encuentran todos los componentes que se requiere para formalizar un “clúster de competitividad”, además que la estrategia de articulación de los objetivos requiere la colaboración de la academia, que prepare buenos investigadores en la gestión pública, y que luego, ellos mismos apliquen sus conocimientos en proyectos viables y de gran envergadura que cubran las brechas sociales y económicas, en una proyección nacional e internacional.

 

El rol de la empresa es indispensable, así como la administración pública, que debe estar enfocada a mejorar el servicio al ciudadano peruano, y donde el Estado promueve gobiernos más receptivo y responsable, de este modo se reitera el rol gubernamental, en la construcción de ciudades más sostenibles, que están ligadas a los tres grandes conceptos, Competitividad, Innovación y Productividad (PIC), que deben liderar el fortalecimiento del Estado – Nación. Asimismo, la descentralización para un crecimiento más inclusivo, busca mejorar la gobernanza para lograr regiones y ciudades más competitivas y resilientes, en esa medida la academia es la encargada de formar buenos ciudadanos, que conozcan su realidad y aporten en la construcción de estados. Por lo que, consideramos que todo mejorará si el involucramiento de los ciudadanos es mayor en la vida política, si algún representante busca llegar al poder, deberá de antes trabajar por su comunidad de origen, a fin de que conozca su realidad, y desde ahí, iniciar una carrera política sostenida.

El Estado y la gobernanza peruana pasan por un tiempo de inestabilidad por los continuos cambios que surgen, como el construir un futuro de integridad, transparencias y rendición de cuentas en el sector público, para disminuir a gran escala la corrupción, que siendo un fenómeno trasversal a todo el aparato estatal, creemos que con control y vigilancia se pueden reducir las prácticas de la corrupción, e impulsar a partir de ahí la confianza de los ciudadanos en las instituciones públicas, haciendo uso de medios digitales, es decir aplicando la Agenda Digital 2.0, el cuál es muy cercano a los ciudadanos, y que estos últimos tiempos ha facilitado la relación ciudadano – estado – empresa, aunque los retos son grandes en la búsqueda del gobierno digital, incluso según OCDE, aún nos encontramos en las etapas iniciales, por lo que el Gobierno 2.0 que se anhela, es un limitante para la capacidad administrativa, los cuales a su vez impactan en la calidad de la políticas y de los servicios.

Merece destacarse que “el proceso de descentralización hace posible que el gobierno central se desprenda de parte de sus funciones, competencias y recursos en materia de educación, salud, vivienda, transporte y otros, con el fin de que los gobiernos locales las asuman, dotándolos de autonomía y responsabilidad en la provisión de bienes y servicios públicos de ámbito local.” Asimismo, se produce la reestructuración del Estado, la cual pasa por la redistribución del poder a través de la descentralización fiscal que dota a los gobiernos subnacionales (regionales y locales) de la capacidad de crear y administrar impuestos con el propósito de incrementar sus ingresos y destinarlos a atender las necesidades o los problemas crecientes de la población (Alburquerque, 2004) (Barreras y otros 2014, pág. 41).

Debemos señalar que para que la gobernanza peruana se innove y sea más productiva requiere de la reforma institucional y de la modernización del aparato estatal, basado en principios democráticos y de transparencia. En ese sentido, surge la necesidad de profesionalizar la política, pues es indispensable que nuestros futuros estadistas peruanos, sepan cómo manejar la política del Perú, haciendo uso de herramientas efectivas y eficaces que permitan un desarrollo sostenible de las políticas públicas.

 

Las escuelas de gobierno del Perú (academia), tienen rol importante en la formación de los políticos, ya que muchas de las dificultades para reformar y modernizar el Estado, es a falta de gestores públicos profesionales, que promueven cambios momentáneos, y no piensan en generar cambios permanentes visibilizados en las políticas públicas. Así, la figura del “clúster”, antes estudiado se cumple, pues un Estado competitivo requiere de profesionales competitivos e innovadores, que generen mayor productividad en los sectores de mayor necesidad, por tanto, las escuelas de gobierno (empresas), brindan gestores públicos altamente calificados que generan proyectos impactantes y transversales para mejorar la vida la población.

 

Se anhela un Estado más cercano a la población, por ello esta es la oportunidad para unir fuerzas y generar dinamicidad entre el Estado, la academia y la empresa, para una cultura de innovación y competitividad, porque la innovación va más allá de la administración de empresas, la tecnología, la invención y las patentes.

El análisis previo sobre el “clúster de competitividad del siglo XXI”, nos demuestra que la interacción dinámica y flexible entre el gobierno, la academia y la sociedad civil, es fundamental para mejorar la institucionalidad y la democracia del Perú. Por ello, los cinco pilares del ICRP (economía, gobierno, personas, infraestructura y empresas), demostrarán que la región que ha ponderado en los resultados es Lima Metropolitana, seguida del Callao y Tacna, pues a nuestra interpretación, eso se debe al aprovechamiento y aplicación de la nueva gestión pública, que para nuestro estudio, reflejaría el buen manejo y competitividad de la gobernanza a nivel local.

Es preciso señalar que la promoción de la competitividad del país, en referencia a la gobernanza, se institucionalizó desde diversos ejes normativos, como el Acuerdo Nacional, que recoge como estrategia para la competitividad de la gobernanza a la economía social de mercado, el desarrollo sostenible y gestión ambiental, a través de la ciencia y tecnología (construcción de ecosistemas sostenibles). Asimismo, consideramos importante para la competitividad, el desarrollo de la infraestructura, la vivienda, y el fortalecimiento de las políticas nacionales en agricultura y zonas rurales, que con innovación podrán alcanzar altos niveles de productividad, y por ende la competitividad en materia de comercio exterior sería única en el mercado latinoamericano.

 

El Perú, es uno de los principales receptores de Inversión del bloque y que ha sabido incrementar su productividad de la minería y la materia prima sobre todo. Sin embargo, he ahí la crítica, porque el Perú debe dejar de ser una economía centrominera, y pasar a una economía de escala, basada en la industrialización y en la gestión del conocimiento, ya que se repartirán y vendrán situaciones como la del “milagro peruano”, y no sabremos como sostenerla, pues existe la deficiencia de la sostenibilidad del crecimiento económico y su desarrollo, a la vez.

 

El Perú se proyecta a ser una economía emergente que mira al Asia Pacífico, para consolidarse como tal. Su ubicación geopolítica facilita el acercamiento a las economías de la Cuenca del Pacífico. La política exterior peruana en estos últimos tiempos ha trascendido, pues la forma de gobernar en materia de relaciones exteriores ha dado pasos significativos. El ser miembro y sede por dos veces consecutivas del Foro de Cooperación Asia Pacífico (APEC), de la Cumbre América del Sur-Países Árabes (ASPA), y ahora de la Alianza del Pacífico, trajo consigo mucho prestigio económico, respeto a la diplomacia peruana, y sobre todo oportunidad de crecimiento y desarrollo sostenido. Incluso, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), ha puesto al Perú en la vitrina del mundo, a través del “Programa País”, ha generado agilizar la reforma de la gobernanza del Perú.

La gobernanza competitiva peruana, en la política exterior ha generado mejoras a las políticas públicas y servicios para un crecimiento y desarrollo económico - social más inclusivo, de tal modo que la sostenibilidad en la innovación y la productividad fue sostenida. Reflejo de este proceso arduo es el fortalecimiento y prevalencia del Sistema Democrático, que ha dejado las ideas y el pragmatismo, para empezar a considerar como principio de progreso a la innovación y a la productividad, que como piezas claves de la gobernanza competitiva suman geométricamente la economía del Perú.

CENTRUM Católica no se hace responsable de las opiniones expresadas en las entrevistas y artículos publicados.

Óscar Maúrtua de Romaña
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Abogado y Diplomático. Graduado de la PUCP como Bachiller en Humanidades y Licenciado en Derecho de la UNMSM, así como Licenciado en RR.II. de la Academia Diplomática del Perú. Postgrados de las Universidades de Oxford, John Hopkins y Comité Jurídico Interamericano de la OEA. Secretario General de la Presidencia de la República. Embajador en Canadá, Bolivia, Thailandia, Vietnam, Laos y Ecuador. Director de la Academia Diplomática, Sub-Secretario de las Américas, Secretario de Política Exterior, Vice Ministro y Secretario General de Relaciones Exterior y Canciller de la República. Representante de la OEA en México. Director General dela Escuela de RR.II. de la UTP. En Septiembre último fue elegido por los próximos 5 años "Presidente de la Sociedad Peruana de Derecho Internacional".

Ha ejercido la docencia como Instructor de Cátedra en la Pontificia Universidad Católica del Perú,  la Academia Diplomática del Perú. Titular de la Sociedad Peruana de Derecho Internacional (SPDI), del Consejo Consultivo Empresarial de CENTRUM Católica y de la Comisión Especial de Relaciones Exteriores del Colegio de Abogados de Lima. Actualmente es Profesor e Investigador en CENTRUM Católica Graduate Business School.

Es autor de varias publicaciones y ha recibido diversas condecoraciones tanto nacionales como extranjeras:Premio Nacional de Cultura, Perú. (1968) /Doctor Honoris Causa en Derecho en la Universidad de Winnipeg, Canadá. (1988) /Doctor Honoris Causa en Derecho de la Universidad de Assumption de Bangkok, Tailandia (1999), entre otros.

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