Buscar:
Edición:
Columnas de Opinión
Un Adecuado Marketing Personal
14-Ago-2018
Columnas de Opinión
¿Problemas de Actitud?
09-Ago-2018
Columnas de Opinión
Los Diplomados, el Complemento Perfecto
07-Ago-2018
Columnas de Opinión
Principios Lean para Servicios
03-Ago-2018
Columnas de Opinión
No hay Depósito, no hay Ganancia
03-Ago-2018
Columnas de Opinión
09-Feb-2018
El Modelo de la Personalidad
Hace poco se publicó en Alemania un estudio acerca si el orden de nacimiento entre hermanos afecta su personalidad y los resultados pueden seguir generando debates, indicó Jorge Grande, Profesor de EADA Business School de Barcelona, escuela socia de CENTRUM Católica.
El Modelo de la Personalidad

 

Jorge Grande, Profesor de EADA Business School de Barcelona, escuela socia de CENTRUM Católica

El primero que se planteó en serio si los primogénitos son más listos fue el antropólogo Francis Galton, primo de Darwin y Benjamín (el menor) integrante de nueve hermanos. Había detectado que muchos de los importantes científicos de su época, a finales del XIX, eran los hermanos mayores en sus familias y sus pesquisas le dieron la razón: en la mayoría de los casos eran los primogénitos. No obstante, en aquella época había muchos condicionantes que podían influir en que los primeros de la casa se dedicaran a la ciencia. Pero estudios realizados a inicios del siglo XX han venido confirmando la tesis de Galton: parece que los mayores tienden a mostrar mayor inteligencia que los últimos en llegar a la familia.

Hace poco se ha publicado un estudio que sirve para cerrar este debate y, a su vez, afronta otro más complicado: si el orden de nacimiento entre los hermanos y hermanas afecta a su personalidad. Durante mucho tiempo, desde la psicología se ha considerado que el rol que cada hermano desempeña en la familia termina moldeando su personalidad: los mayores, responsables, dominantes, ansiosos, iracundos; los menores, sociables, vulnerables, impulsivos. Pero nada de esto se confirma: el orden entre los hermanos, ser primogénito o el último, no determina el tipo de personalidad, según el estudio de la Universidad de Leipzig en (Alemania). Únicamente se nota en el intelecto, que estadísticamente se muestra menor a medida que desciende por la escala fraternal hasta el último.

"La principal noticia de nuestro estudio es que no encontramos efectos del orden de nacimiento en cualquiera de las dimensiones de la personalidad, más allá del dominio intelectual. Esto no solo contradice teorías psicológicas importantes, sino que también va en contra de la intuición de muchas personas", explica el líder del estudio, el psicólogo Stefan Schmukle. Esencialmente, ponen en entredicho que nacer antes o después que los hermanos determine cómo serán según el modelo de las cinco grandes dimensiones de la personalidad: extraversión, apertura al cambio, responsabilidad, cordialidad e inestabilidad emocional.

Todavía no se ha logrado averiguar por qué los primogénitos muestran mayor inteligencia, si se debe a elementos ambientales o a condiciones surgidas durante la gestación.

En psicología interesa conocer los determinantes de la personalidad, explica Schmukle, y ya se sabe que tanto los efectos genéticos ("naturaleza") como los ambientales ("crianza") son importantes para su desarrollo. "Varios psicólogos sugieren que la posición entre hermanos podría ser un importante determinante ambiental, pero nuestros resultados sugieren que influye menos de lo que se pensaba", defiende.

Los investigadores analizaron tres importantes bases de datos de tres países (Alemania, Reino Unido y EE. UU.) en las que se podían controlar variables como el tamaño de la familia, la edad, el origen y estatus socioeconómico. Al analizarlas, cruzando toda la información, descubrieron una correlación: los sujetos registran 1.5 puntos de cociente intelectual más a medida que subimos posiciones hacia el primogénito. Se trata de una diferencia estadísticamente notable, pero irrelevante a efectos prácticos, más allá de la validez que se le dé a estas pruebas de inteligencia. Se trata de un dato que consolida estudios previos, como uno pionero publicado en Scienceen 1973 entre jóvenes holandeses.

Distintos autores han tratado de dar respuesta a este hecho. Se ha abordado tanto desde una perspectiva ambiental, al indicar que los mayores refuerzan conocimientos al ser profesores de los pequeños, como natural, al considerar que la gestación de los primeros hijos cuenta con ventajas. Pero no se ha logrado dar con una explicación satisfactoria todavía.

Lo que sí descubrió el equipo de Schmukle es otra pequeña correlación entre el orden de nacimiento y la autopercepción de curiosidad intelectual: "Los primogénitos eran más propensos a asegurar que cuentan con un vocabulario rico y menos dificultad para entender las ideas abstractas", explica el psicólogo alemán. De este modo, cuanto mayor es el hermano o hermana dentro de su familia, más listos se creen y mejores puntuaciones sacan en pruebas de inteligencia. Se trata de correlaciones muy pequeñas, pero que dan pistas a los investigadores para saber en qué medida la personalidad se desarrolla influida por esas relaciones fraternales de amor y odio.

"Podría ser que el orden de nacimiento solo afecte a dimensiones más específicas de la personalidad, como por ejemplo, la búsqueda de sensaciones o la asunción de riesgos", aventura Schmukle, preguntado sobre futuras investigaciones en este campo.

CENTRUM Católica no se hace responsable de las opiniones expresadas en las entrevistas y artículos publicados.

Developed by VIS