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El Costo Depende del Precio
El precio es el que define el costo y no al revés, el primero es incontrolable, dijo Federico Salvador, Profesor de CENTRUM Católica, y Presidente Ejecutivo de Quality Consulting.
El Costo Depende del Precio

Es posible que el título le suene raro. Tal vez pueda suponer que están invertidos los términos precio y costo, y que es el precio el que depende del costo. Déjeme exponerle mi punto de vista y luego extraiga su conclusión.

Antes de la década de los noventa en el Perú funcionaba el concepto siguiente: (Costo + Utilidad = Precio).

Vivíamos en un mercado cerrado, con grandes aranceles, que protegían un mercado y una industria mayormente ineficiente. Existía el registro nacional de manufactura, de manera que, si usted producía, por ejemplo, pernos nadie podía importarlos, no importa que tan malos fueran. Por lo tanto, cada cual ponía el precio que quería adicionándolo al costo de su fabricación. Cuando el mercado se abrió, junto con un shock, los aranceles fueron eliminados, algunos gradualmente, otros de golpe; el productor nacional enfrentó una nueva fórmula: (Precio – Costo = Ojalá te quede utilidad).

Es decir, de golpe el mercado fijaba los precios, de nuevos productos importados, en muchos casos de mejor calidad y que superaban a la producción nacional, a un menor precio y mayor variedad. Si usted no se apresuraba en mejorar sus productos y bajar sus costos debería enfrentar el cierre de sus operaciones. Muchos lo hicieron y prosperaron en el mercado abierto (no sin sufrimiento) pero otros no fueron capaces de hacerlo y sucumbieron.

Actualmente pienso que el enfoque ha vuelto a cambiar y la fórmula ahora es, a mi entender la siguiente: (Precio – Utilidad deseada = Costo meta).

Es decir, el precio lo sigue fijando el mercado, pero ahora usted debe definir una utilidad que le permita recompensar a sus accionistas, reinvertir en su negocio (nuevos productos, tecnología, actualización de su maquinaria, apertura de nuevos mercados, entre otros conceptos) y sostenerse financieramente en los momentos difíciles que cada sector atraviesa con alguna frecuencia, o entrar en algún proceso de diversificación.

Esto le deja, como resultado de la ecuación, un costo meta que debe alcanzar para asegurar la supervivencia de la organización. Esto implica mejorar la eficiencia de sus operaciones, optimizar el consumo de sus recursos, sistematizar lo rutinario, mientras que conceptos como calidad, oportunidad de entrega, seguridad, inocuidad, entre otros, no solamente no sufren sino mejoran pues además el mercado se ha vuelto más exigente en nuestra aldea global. Para colmo de males (por así decirlo) los precios tienden (en valor real) a la baja, por lo que sus costos deberán ir bajando al menos a la misma velocidad para no sacrificar el margen deseado. Esto le obliga a mantener un proceso permanente de innovación y mejora de todos sus procesos (productivos y administrativos).

Es por eso que sostengo que es el precio el que define el costo y no al revés, el primero es incontrolable, a menos que su negocio esté en la diferenciación (los que compran un Rolex no están muy preocupados por el descuento). Solo le dejo una preocupación más, es muy posible que usted dependa de la contabilidad tradicional para determinar sus costos, por lo que es posible que no esté enterado de la realidad.

CENTRUM Católica no se hace responsable de las opiniones expresadas en las entrevistas y artículos publicados

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