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Noticias del Día
05-Feb-2018
El Código del Vestuario y su Semejanza en las Organizaciones
Haciendo una similitud de un vestuario de fútbol y una empresa, la crítica del jugador al técnico no es aceptable, pues prevalece el código de lealtad y disciplina, señaló Antonio Grande, Profesor de EADA Business School (España), escuela de negocios socia de CENTRUM Católica.
El Código del Vestuario y su Semejanza en las Organizaciones

 

Antonio Grande, Profesor de EADA Business School

El acceso al vestuario es restringido a aquellos que sus miembros permiten y el comportamiento de todos está regido por normas, algunas de las cuales son universales en el mundo del fútbol. ¿Cuáles son sus códigos y qué pasaría si se practicaran también en los equipos de gerentes, familias y organizaciones en general?

1. El Secreto: Lo que allí se habla y sucede, allí se queda; esto garantiza que todos puedan expresar en forma asertiva sus opiniones, discrepancias, agrados y molestias. Se considera desleal comentar con terceros los temas tratados en el vestuario.

2. Pase lo que pase, todo pasa: Los desacuerdos son normales en todo el ambiente humano. Entre compañeros con espíritu competitivo no son extrañas las amenazas verbales o intentos de agresión física debido a la adrenalina y a la falta de manejo de inteligencia emocional. Pero la disculpa es la norma y no vale conservar rencor después de un estrechón de manos; incluso no es necesario decir una palabra: darse la mano es suficiente contrato de reconciliación.

3. El pasado es pasado: Los jugadores nunca hablan mal de un extécnico o ex compañero, pues saben que podrían volver a encontrarse en otro vestuario. Se respeta a quienes hayan compartido antes ese espacio, la capacidad de para “pasar” la página es extraordinaria. Por eso se adaptan a nuevos entrenadores si estos tienen tacto para introducir cambios e imprimir su propio sello.

4. El jefe es el jefe: La crítica del jugador al técnico actual no es aceptable, pues prevalece el código de lealtad y disciplina sin importar el agrado personal hacia el entrenador.

5. Respeto a la jerarquía: Los jugadores jóvenes pasarán por varias etapas antes de tener la misma influencia y poder que los más experimentados. Aunque se supone que todos son iguales, el código exige respeto a los capitanes y a la trayectoria de cada jugador.

6. El Vestuario pertenece a los jugadores: Normalmente hay dos vestuarios, uno de jugadores y otro del cuerpo técnico y se respetan entre ellos. Aunque el técnico es el gran jefe, los jugadores suelen reunirse sin su presencia para conversar sus asuntos con total privacidad. Preguntarles que hablaron es visto como intromisión. Los jugadores son los dueños de su “territorio”. Esto crea responsabilidad por parte de todos, especialmente los líderes, que no esperan que el técnico haga y decida todo.

Si en los equipos y empresas se practicaran estas reglas de oro, agregándoles valores, liderazgo, visión de desarrollo integral, calidad de relaciones y jugadores con deseo de éxito en su vida, entonces se tendría un código más: ¡Se saldría del vestuario a ganar, solo ganar y disfrutar!

CENTRUM Católica no se hace responsable de las opiniones expresadas en las entrevistas y artículos publicados. 

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