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CENTRUM Mujer
03-Sep-2017
Buenas Prácticas Empresariales, Marcan la Diferencia en Favor de una Mejor Sociedad
El Banco ANZ de Laos, con 175 años de historia, con presencia en 34 países y con 48,000 empleados a nivel mundial, cuenta con políticas de diversidad de género como parte de su estrategia competitiva, destacó Cecilia Flores, Presidenta de WomenCEO Perú.
Buenas Prácticas Empresariales, Marcan la Diferencia en Favor de una Mejor Sociedad

En Mayo del presente año, la Organización Internacional del Trabajo -OIT, sede regional organizó junto con la CONFIEP y WomenCeo Perú el evento regional  sobre la mujer en el mundo empresarial. Fueron dos días en los que se trató sobre diversos asuntos relacionados a cómo el empleo y los negocios van constituyéndose en espacios de libre desarrollo para mujeres y hombres; se destacaron experiencias exitosas desde el punto de vista de las políticas de Estado, las buenas prácticas empresariales e incluso cómo la sociedad civil suma en favor de una agenda en favor de igualdad de oportunidades.

En la cita, se entregaron una serie de documentos e informes desarrollado por las Oficina de Actividades para los Empleadores de la OIT, una de ellas denominada “Camino hacia la diversidad de género: Buenas prácticas empresariales” (Mayo 2017) el cual muestra dos conclusiones fundamentales: si bien existe una integración casi equitativa de participación en el mundo laboral entre hombres y mujeres, las diferencias se centran en dos aspectos: integración de la plana ejecutiva y directiva, así como brechas salariales en todos los paises.

Si bien se reconoce la existencia de una evolución en los roles, la cultura corporativa y los lugares de trabajo aún reflejan  y refuerzan las expectativas basadas en el roles de género tradicionales, destaca el informe. Las empresas son esenciales para gestionar procesos de cambio social, por ello, el enfoque que se viene dando en los últimos tiempos, sea a través de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (17 de los cuales buscan poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar la prosperidad de todos, valiéndose para ello de la participación activa de la empresa), los Principios de Derechos Humanos y Empresas, los de la IOE, los Principios de Empoderamiento de la Mujer (UNWOMEN), los estándares OECD y en general, múltiples compromisos internacionales e  indicadores buscan establecer metas concretas de las empresas hacia una gestión basada en la no discriminación y la igualdad de oportunidades,  porque la incorporación de las mujeres en los ámbitos de toma de decisión, contribuye al éxito de las empresas (suma de talentos), la economía y el desarrollo del país.

El citado documento, fue fruto de una serie de investigaciones realizadas por la OIT en campo, desde el año 2013 tanto en talleres regionales como entrevistas que involucraron 1300 empresas a nivel regional; y esto lo indico, porque he leído comentarios, artículos de opinión (respetables por supuesto, aunque claramente desfasados)  e incluso entrevistas que buscan cuestionar una propuesta de igualdad de oportunidades en el empleo y en la sociedad señalando que no existen diferencias y que estas aspiraciones, son pura ideología o reivindicaciones injustificadas (alguna vez leí a un articulista de un diario conocido que cuestionaba el Proyecto de Ley sobre igualdad de remuneraciones formulado por la Segunda Vice Presidenta, sobre la base de que a una mujer se le paga menos porque, entre otras razones, “no contesta el teléfono o se tira la pera”. Si, huelgan comentarios)

Como consecuencia de todo ese trabajo, se logró el primer Informe Mundial sobre la Mujer en la Gestión empresarial: Cobrando Impulso” (OIT, 2015), excelente documento que en lo personal me ha servido muchísimo desde el momento que asistimos a diversos espacios para tratar sobre estos temas, el cual cuenta con data actualizada, destaca una serie de hechos fácticos, recomendaciones y prácticas que han dado resultado para que las brechas se vayan acortando en el mundo, aunque aún el margen es bastante ampliado.

El documento mencionado inicialmente sobre Buenas Prácticas Empresariales, destaca casos exitosos de empresas que se traducen en ambientes de trabajo inclusivos, justos y claramente competitivos por los resultados que les ha redundado su cultura corporativa orientada a la igualdad de talentos.

El primer caso llama la atención por sus resultados y políticas implementadas. Es el correspondiente al  Banco ANZ de Laos, un banco con 175 años de historia, presencia en 34 países y con 48,000 empleados a nivel mundial. Filial del Grupo Bancario Australia y Nueva Zelanda, cuenta con un equilibrio de género (50/50 total personal hasta el Comité Ejecutivo) y consideran sus políticas de diversidad de género como parte de su estrategia competitiva:

a)    Política de igualdad de oportunidades, acoso sexual e intimidación

A través de ella, los gerentes buscan CVs tanto de mujeres y hombres y aseguran que por lo menos un 40% de candidatos sean mujeres para todos los puestos; se establecen procedimiento internos para denunciar los casos de acoso e intimidación; otorgan permiso parental para madres y padres; los planes de pensiones y asistencia médica se extienden a las parejas; existe trabajo flexible respecto a tiempo y lugar; otorgan permiso sin goce de haber para lo que el empleado desee hacer, reteniendo su empleo; e incluso, la contratación de bienes de servicios busca contar con un mínimo de 40% de mujeres proveedoras.

b)   Programa de mujeres destacadas

Incide y fortalece el liderazgo femenino, buscando su visibilidad para constituirse en expertas ante los medios de comunicación respecto a temas clave de la industria de servicios financieros en Asia y Pacífico. Fomentan la línea de carrera de mujeres para que accedan al directorio, la dirección ejecutiva y comités de trabajo. Desarrollan programas de postgrado para mujeres y cuenta con un programa de formación y tutoría a mujeres con potencial y para altos cargos ejecutivos.

Y saben  Es considerado el banco más sostenible a nivel mundial por tres años consecutivos desde el año 2008 por Dow Jones Sustainability Index. El talento femenino y masculino solo brinda a las organizaciones mayor valor agregado e influye en favor del desarrollo de una sociedad inclusiva, tolerante y fundamentalmente ética.

CENTRUM Católica no se hace responsable de las opiniones expresadas en las entrevistas y artículos publicados.

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