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20-Sep-2017
Hacia un Nuevo Nano Orden Económico Mundial Basado en el Proyecto de Convergencia Tecnológica NBIC
Nanotecnología, biotecnología, ciencias cognitivas, tecnología de la información y comunicación, convergiendo para generar nuevos productos, sostuvo Iván de la Vega, Profesor e Investigador de CENTRUM Católica.
Hacia un Nuevo Nano Orden Económico Mundial Basado en el Proyecto de Convergencia Tecnológica NBIC

“Todo lo que hemos visto en las 10 presentaciones del Tech Day, todos esos productos que van desde la infraestructura, los equipos, los bots, plataformas emergentes, inteligencia artificial, mecatrónica, realidad aumentada, entre otros, absolutamente todo cambiará radicalmente dentro de unos 10 años.  Los países avanzados lo saben, y por eso crean de forma sostenida empresas intensivas en conocimiento y de base tecnológica. Por esa razón, tenemos que entender que estamos en una sociedad global de conocimiento en la que esas compañías vendarán sus productos y servicios en todos los mercados”, indicó.

Agregó que hoy en día se habla de la sociedad global de conocimiento y la misma está impactada por nuevos paradigmas asociados a disrupciones tecnológicas, es decir, a innovaciones radicales. Esos cambios de orden significativo desde el punto de vista del conocimiento traen aparejados problemas muy serios que los denominamos como los dilemas del siglo XXI.

Así, dijo De la Vega, a modo de ejemplo, hace más de 100 años en 1900 el promedio de la esperanza de vida estaba en los 32 años, en 1970 la esperanza de vida sobre 65 años, y en el 2000 la experiencia de vida sobre 78 y 82 años. “Sepan ustedes que con los nanobots que ya está en desarrollo a nivel de la nanociencia, no todavía en (nanotecnología), vamos a poder vivir algunos, nuestros hijos y nuestra descendencia 110, 120, 130 años, es decir, cambiará radicalmente el mundo”, acotó.

Indicó que entre los dilemas que traviesa el mundo como el cambio climático, entre otros, la proyección del crecimiento mundial de la población, proyectada al 2050, superará las 12 mil millones de personas en el globo. Esa gente demandará agua, alimentos, nuevos trabajos, más tiempo de ocio, entre otros. Eso significa nuevas oportunidades para generar soluciones. Esas nuevas posibilidades requerirán de conocimiento tecnocientífico para mejorar la calidad de vida de las personas y del propio planeta. Por eso surgen preguntas tales como ¿Cómo los vamos a atender? ¿dónde estarían los mayores impactos que traerá todo ese cambio mundial? Recordemos que los seres humanos a través del consumo desenfrenado hemos ido acabando con los recursos naturales renovables y no renovables y a la velocidad con lo cual los estamos consumiendo, es imposible que nuestro planeta lo reproduzca. Entonces es importante que el conocimiento pueda generar cambios significantes en esa línea  y ese requiere de  nuevos modos de gestionar la investigación, el desarrollo y la innovación (I+D+i). Ese es el punto crítico: con conocimiento es que podemos lograr el cambio”, destacó.

Así dijo, aparece el proyecto NBIC referido a la convergencia tecnológica. En USA, específicamente, en la National Science Foundation impulsó la creación de la US National Science and Technology Council que maneja el mayor fondo mundial de recursos de investigación a nivel nanoescalar. “El proyecto NBIC (nano, bio, info y cogno) que comenzó a funcionar en USA en el año 2002 y está proyectado para renovarse cada 20 años, ha establecido que manejar el nivel nanoescalar es tanto como llegar a controlar la naturaleza misma”, detalló.

“Si ustedes creen que el internet ha sido el cambio radical más importante de la historia de la humanidad nos quedamos cortos con lo que viene, y los países en vía de desarrollo sino se colocan al frente de esto y no tienen interlocutores válidos para que interpreten estos nuevos cambios, la brecha de conocimiento va a ser mayor. Entonces tenemos que entender que esos dilemas del siglo XXI tienen que ser tratados de manera distinta, y en el marco de la sociedad global de conocimiento. Eso significa que la gente debe (cablearse) el cerebro de manera distinta y usar la creatividad para buscar nuevas formas de innovar respetando a la naturaleza y ayudándola”, subrayó.

Cabe precisar que el Profesor Iván de la Vega brindó estas declaraciones en el marco de su ponencia en la XII Semana Internacional.

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CENTRUM Católica no se hace responsable de las opiniones expresadas en las entrevistas y artículos publicados.

Iván De La Vega
Imagen de la sección

Iván De La Vega es Doctor en Ciencias con mención en Estudios Sociales de la Ciencia del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), Venezuela. Master en Política y Gestión de la Innovación Tecnológica, Centro de Estudios del Desarrollo (CENDES) de la Universidad Central de Venezuela. Sociólogo de la Universidad Central de Venezuela.

En relación a su experiencia profesional, se ha desempeñado como Profesor e Investigador Principal del Departamento de Ciencias Económicas y Administrativas (DCEA) y como coordinador de los proyectos: Fortalecimiento Institucional en materia de Ciencia y Tecnología de la USB y Evaluación del desempeño del Decanato de Investigación y Desarrollo (DID) en la Universidad Simón Bolívar (USB).

Actualmente es Profesor e Investigador en el Área Académica de Estrategia, Liderazgo y Dirección en CENTRUM Católica Graduate Business School.

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